La economía feminista ante la crisis
escrito por Conclusiones del III. Congreso de Economía Feminista   

LA ECONOMÍA FEMINISTA ANTE LA CRISIS

El tercer congreso de economía feminista se ha realizado los días 2 y 3 de abril en el Centro de Formación Feminista Carmen de Burgos en Baeza, Jaén, en el que se ha llegado a un amplio consenso sobre la actual crisis económica y sus consecuencias

 

"Por tanto, exigimos incluir una perspectiva feminista en los planes de estudio y la investigación, así como en la política económica y en las medidas anti-crisis que se están diseñando." 

 
 
 
CONCLUSIONES del Tercer Congreso de Economía feminista
Baeza (Jaén), 2-3 de abril del 2009

 
 
1.- La crisis económica y financiera que amenaza el tejido social y el bienestar de las personas se superpone a otras crisis, como las del cuidado, la ecológica, la del modelo económico y de desarrollo, así como, la moral y la ética.
 

2.- La crisis ataca directamente las condiciones de vida de las personas y sobre todo de los sectores de población más vulnerables, incluyendo a las mujeres, que no han sido responsables de las políticas y decisiones que han llevado a esta situación.
 

3.- Los responsables de esta crisis son las élites del sector financiero y empresarial, así como los gobiernos que han impuesto las políticas neoliberales de las dos últimas décadas, siguiendo los postulados de la economía ortodoxa y patriarcal y del fundamentalismo de mercado.
 

4.- Las medidas anti-crisis  que se están adoptando pueden agravar las desigualdades ya existentes entre mujeres y hombres. Por ejemplo, enfatizando la inversión pública en sectores económicos en crisis -poco sostenibles como el del automóvil o el de la construcción-, y no, en infraestructura social – como educación, salud, cuidados y protección social.


5.- La crisis implica un riesgo de intensificar la división sexual del trabajo y las desigualdades que genera. Pero también, representa una oportunidad y un desafío para establecer nuevas formas de producción y consumo, y de reorganizar las estructuras y relaciones del cuidado, estableciendo un reparto equitativo entre mujeres y hombres del trabajo remunerado y no remunerado. Esto se tendría que hacer con un aumento de la corresponsabilidad entre los distintos agentes involucrados en el bienestar social, incluyendo el Estado a través de un presupuesto público progresista que a través de los ingresos, gastos y beneficios fiscales redistribuya equitativamente los recursos –que garantice el acceso al crédito-,  y sea coherente con el objetivo de la igualdad entre mujeres y hombres.
 
 
6.- Como economistas feministas denunciamos la economía ortodoxa y el fundamentalismo de mercado, dominantes en las facultades de económicas y en las acciones de gobierno que nos han llevado a la situación de crisis en la que nos encontramos.

Por tanto, exigimos incluir una perspectiva feminista en los planes de estudio y la investigación, así como en la política económica y en las medidas anti-crisis que se están diseñando.
 
Página del Congreso:
http://www.upo.es/congresos/economiafeminista